viajar japon - nakasendo bosque

La Ruta del Nakasendo: todo lo que debes saber

Cuando empezamos a leer sobre la Ruta del Nakasendo, yo con la huella del Camino de Santiago aún reciente, supimos que en nuestra locura de viaje a Japón teníamos que hacer hueco para este trayecto perdido de la mano de dios en los Alpes Japoneses. Y lo bueno de viajar a Japón por tu cuenta, es que puedes darle hueco sin problema a estas rutas que se salen un poco de lo más turístico.

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¿Qué es la Ruta del Nakasendo?

La Ruta del Nakasendo («Camino entre las montañas», en japonés), es una antigua ruta comercial que unía Tokio con Kioto durante el período Edo. De la ruta original, prácticamente la única parte que queda es la que conecta las aldeas de Tsumago y Magome, un tramo de 8 kilómetros en el Valle del río Kiso que se pueden recorrer sin mucho problema en unas 3 horas.

viajar japon - nakasendo bambu

Además de parte de la pavimentación original de piedra en algunos trechos, la ruta ofrece la posibilidad de disfrutar de unos paisajes imponentes, con ríos y cascadas, bosques de bambú, algún que otro templo y hasta campanas antiosos (sí, has leído bien). Japón es uno de los países más seguros del mundo, pero sus peligros son los propios de la Naturaleza: terremotos, tsunamis, animales salvajes, etc. Pero vamos, que al menos ese día los osos tenían cosas mejores que hacer que venir a atacarnos, así que no vimos ni uno.

¿Cómo hacer la Ruta del Nakasendo? ¿Desde dónde se empieza?

La ruta se puede hacer a la inversa, pero nosotros preferimos hacerla desde Magome a Tsumago por algunas razones:

  • Llegaríamos desde Kobe, y la ruta la empezaríamos al día siguiente. Así que teníamos toda la tarde para pasar en la aldea de «partida», y había que elegir entre papá y mamá. Estuvimos viendo ambas aldeas, y nos pareció que Magome tenía más encanto.

viajar japon - magome

  • Leyendo opiniones de la gente que la había hecho, se comentaba que era más agradable, por no decir con algunos tramos más descendentes, hacerla en sentido Magome a Tsumago. Y estamos en forma, pero después de tanto para arriba y para abajo por esos mundos, no sabíamos si la diferencia iba a significar un sobreesfuerzo innecesario. Realmente no era tanto, aunque viendo el perfil de la ruta, sí es cierto que en nuestro sentido lo más difícil estaba al principio, y eso se agradece.ruta nakasendo
  • Encontramos un sitio la mar de curioso para poder pasar la noche en Magome: un templo. Así que comprobamos que era técnicamente posible llegar a la aldea y reservamos nuestro alojamiento allí. ¡No nos podíamos perder la experiencia de dormir en un templo en Japón! En otro post os contamos la experiencia con detalle de cómo es dormir en un templo en Japón.

¿Cómo es la Ruta del Nakasendo?

No es una ruta complicada, pero conviene llevar un buen calzado cómodo, de trekking o deportivas, ropa cómoda, gorra y algo de abrigo, según la época en la que vayas.

Lo primero que tendrás que hacer es localizar la oficina de correos para dejar tu mochila / maleta y que por un módico precio (500 yen) te la lleven a la aldea de llegada. No te va a costar encontrarla, porque Magome se recorre entera en minutos.

Te dejamos aquí el plano:

Plano Magome

Puedes dejar tu equipaje entre las 8:30 – 11:30, y estará en la oficina de correos de destino a partir de las 13:00 h. Ten en cuenta que este servicio sólo funciona desde mediados de Marzo hasta finales de Noviembre.

Una vez solucionado eso, compra algo de líquido y algún tentempié en cualquiera de las tiendecitas que encontrarás, localiza la señalización en madera del punto de partida de la ruta (en la parte alta del pueblo), y a caminar.

viajar japon - ruta nakasendo

No hay posibilidad de perderse, ya que está perfectamente señalizado por dónde hay que ir. Así que puedes relajarte mirando tranquilamente las estampas que irás descubriendo a cada paso. De vez en cuando verás campanas antiosos, tócalas, no te quedes con las ganas. Incluso puede que vayas encontrando algún que otro caminante, para practicar los saludos japoneses. Nos llamó mucho la atención que sólo nos cruzamos con una pareja de «no japoneses». El resto, turistas nacionales.

Por el camino pasarás por unas cascadas muy bonitas: las cataratas Otaki y Metaki. Puedes aprovechar para sentarte a sus pies y reponer fuerzas.

Poco antes de llegar a Tsumago te toparás con un bosque de bambú, otro buen rincón donde perderse un rato antes de continuar la marcha.

Siguiendo la senda, llegarás tranquilamente a la aldea de Tsumago, donde podrás recorrer de punta a punta todos sus recovecos en menos de una hora. Notarás que es algo más turística que Magome, tiene varias tiendecitas de recuerdos y es probable hasta que pare un autocar con turistas ávidos de comprar lo que sea.

Encontrar dónde comer en Tsumago te será fácil, aunque no entiendas ni papa de lo que pone en los carteles o en los menús. Todos los sitios que vimos tenían más o menos la misma pinta de ofrecer comida casera y tradicional, así que entramos en el primero en el que vimos a la gente descalza. Si tienes suerte, darás con uno de esos sitios que tiene carta y fotos de los platos. Y si no, pues a dejarse llevar por la intuición.

Nosotros acabamos comiendo una especie de brocheta de arroz dulce de lo más inusual (gohei-mochi). Y unos soba caseros buenísimos. Pedimos «un poquito» de sake y nos arrearon una botella para cada uno, que tuvimos que dosificar como pudimos para poder seguir la marcha sin incidencias.

Después de comer, fuimos a recoger nuestras mochilas, ya que la oficina de turismo de Tsumago cerraba a las 17:00. Como nos quedaba un rato hasta que pasara el bus de vuelta a Nagiso, las dejamos en unas taquillas (por 100 yen) y así pudimos recorrer tranquilamente el pueblo y tomar un helado de té. Queríamos aprovechar los últimos momentos de tranquilidad antes de volver a embarcarnos en la sucesión de trenes que nos llevarían de vuelta a casa. Bueno, a Tokio.

¿Cómo llegar a Magome?

En nuestro caso en particular, teníamos que llegar desde Kobe. Sea cual sea tu punto de partida, desde cualquier lugar deberás llegar a Nagoya, la ciudad «grande» más cercana. Una vez en Nagoya, debes ir a Nagiso. (Nota: Te recomendamos que te apuntes bien todos los nombres, porque llega un punto en Japón en que todos te empiezan a sonar igual, y empieza el caos).

El trayecto de Nagoya a Nagiso dura como una hora, y hay varias alternativas: una es coger el Wide View Shinano en dirección Nagano, y bajar en Nagiso. Al no entrar en los JR, hay que comprar billete (1660 yen, tampoco es mucho, y a cambio vas más directo). Otra posible opción es coger el JR Chuo Main Line Rapid (Nagoya-Shiojiri) dirección Nakatsugawa, bajarse allí y entonces coger el JR Chuo Main Line (Nagoya-Shiojiri) dirección Matsumoto y bajar en Nagiso, o bien si desde Nakatsugawa te viene bien un autobús hacia Magome (el Kita Ena Bus). Opciones, hay, y según las horas tendrás posibilidades más o menos cómodas.

El tema es llegar de Nagiso a Magome, ahí ya no hay mucha opción. Desde la puerta de la estación de Nagiso desértica a la que llegas, tendrás que coger el único autobús que hay. Las paradas están más o menos identificadas, así que es fácil que aciertes con dónde te tienes que bajar. Eso sí, no te despistes, porque el bus pasa con una frecuencia un poco rara, y el último es a las 18:00.

El trayecto en este bus de línea es muy bonito, muy barato, y dura unos 30 minutos.

¿Cómo volver de Tsumago a la civilización?

Para volver de Tsumago a Tokio tomamos el autobús que para a la entrada del pueblo en dirección a Nagiso. Asegúrate de las horas de salida antes de perderte en los encantos de la aldea, o tendrás un disgusto, que andando hay un buen pateo…

Una vez en Nagiso, hay que coger el tren a Nagoya, y como en una hora ya estarás en la estación para coger el tren bala a Tokio, o a donde tengas la siguiente parada de tu viaje.

¿Merece la pena hacer la Ruta del Nakasendo?

Te recomendamos hacer la Ruta del Nakasendo si:

  • Te da tiempo. Como ya te habrás dado cuenta, en tu viaje por Japón no te va a dar tiempo nunca a ver todo lo que quieres ver. Así que vas a tener que elegir.
  • Te apetece pasar un día caminando por la naturaleza, ver bosques de bambú, visitar una aldea tradicional, vivir la experiencia de dormir en un templo… Si eres de los que se agobia en el campo o viendo un río, esta ruta no es para ti.
  • En función de tus prioridades, te puede interesar más o menos alejarte de la locura de la ciudad y los lugares a donde todo el mundo va. Es cuestión de gustos.

La ruta del Nakasendo, entre Magome y Tsumago, y ya sólo la aventura de conseguir llegar allí, a nosotros nos mereció mucho la pena. Pero, ¿tendrá cabida en tu ruta por Japón?

 

 

 

Imagen | Viajar por Japón

 

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